Defendiendo el clima durante 10.000 kilómetros a cuatro ruedas

Hay iniciativas que, por su nivel de adrenalina, nuevas sensaciones y horizontes, despiertan envidia y admiración a partes iguales. Todos tenemos un sentido innato para la aventura, que nos hace despegarnos del sofá y tener algo que contar al volver a casa. Es el caso de la de Inka Vogt y Fabian Beveridge, dos jóvenes neozelandeses de 18 años, cuyo viaje adquiere aún más valor cuando trata de concienciar acerca de la importancia de la lucha contra el cambio climático. Inka y Fabian están recorriendo Europa en bici, en la otra punta del globo de su localidad de origen, entrevistándose con los responsables de iniciativas climáticas, conociendo de primera mano proyectos a nivel municipal en las distintas ciudades por las que pasan, en un viaje con una huella de carbono neutra, montados en el vehículo que sin duda es el futuro de la sostenibilidad: la bicicleta. Su travesía, denominada Europa sobre cuatro ruedas y apoyada y promocionada por Naciones Unidas, recorre 10.000 kilómetros en total y países como Portugal, España, Alemania, Francia, Italia, Grecia o Serbia son parte de su hoja de ruta. Sin duda estos dos chicos tenían mucho que contar, así que aprovechando que esta semana se quedan en Madrid los hemos entrevistado. Nos cuentan anécdotas, compromisos y nuevas metas.

“Es muy común en Nueva Zelanda hacer un viaje cuando terminas el instituto, y decidimos que queríamos hacer turismo montados en una bicicleta. Organizamos todo por nosotros mismos: tuvimos que trabajar mucho para conseguir el dinero. Necesitamos comprar una segunda bici, y renovar el equipamiento de la otra”, cuenta Fabian. Pensaban hacerlo todo por su cuenta, hasta que de repente les llegó el interés, muy sorprendente para ellos, de Naciones Unidas, a través de una amiga de la familia de Inka, que les permitió establecer los contactos para las entrevistas sobre el clima a lo largo y ancho de Europa. “No esperábamos nada, honestamente”, reconoce entre risas la chica. Comenzaron el 27 de marzo en Porto, Portugal, donde ya han vivido historias para contar durante años.

“Lo que más nos gustó de los portugueses fue su hospitalidad”, afirma Inka. Llegaron a una localidad y se echaron a dormir en lo alto de una colina hasta ser encontrados por un granjero que les dio cobijo, agua, cena, vino de su propia cosecha y una fiesta con el resto de granjeros. “No hablaba inglés ni nosotros portugués”, reconoce Fabian, pero aun así el trato fue inmejorable.

¿Y, por ahora, qué están aprendiendo de la lucha contra el cambio climático? “Es un problema mucho más grave de lo que pensábamos”, reconocen, y apuntan al reciclaje y al cambio en la movilidad que fomenta el uso de la bicicleta como dos de las principales palancas de cambio que tiene en su poder el ciudadano para salvar el planeta de este inmenso reto medioambiental. De todos los contactos e iniciativas que están conociendo al respecto, se quedan sin dudarlo con la labor de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de la ONU. Fabian reconoce su labor, su mérito: “Une a muchos países muy diferentes para discutir un tema en concreto: el cambio climático. Es más de lo que los individuos pueden hacer por sí solos”, afirma.

Las emisiones de carbono derivadas de sus vuelos desde Nueva Zelanda a Europa ya han sido compensadas a través de la iniciativa de la ONU Climate Neutral Now –de la que los chicos son embajadores- que permite que individuos, empresas y gobiernos puedan calcular sus emisiones y compensarlas, mediante certificados de reducción de emisiones que, a su vez, generan fondos que son invertidos en proyectos de desarrollo sostenible en países en desarrollo.

Durante esta semana, Inka y Fabian se han estado alojando en casa del vicepresidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde, Gonzalo Sáenz de Miera. Desde el grupo buscamos darle visibilidad y facilidades a iniciativas pequeñas, pero grandes en cuanto a impacto. La experiencia ha sido positiva para ambas partes: Inka y Fabian han aprendido cómo se combate el cambio climático desde la perspectiva del sector privado y de la experiencia de años en políticas ambientales, y Gonzalo se ha inspirado en la juventud y en la determinación de los dos chicos. Son dos maneras complementarias de entender la acción climática.

El próximo destino es Barcelona, donde asistirán a finales de mayo a Innovate for Climate, la gran feria de financiación de políticas y acciones contra el cambio climático, y harán un alto en el camino en Burgos y en Zaragoza. “No sabemos exactamente dónde nos vamos a quedar a dormir”, reconocen, “pero seguro que algo encontramos”. Le dan el máximo significado a la palabra aventura, incluido el matiz de incertidumbre que siempre es necesario. Y, mientras descubren el continente pedalada a pedalada, ponen su granito de arena contra el calentamiento global, ayudando a concienciar y a difundir.

Puedes seguir el viaje de Inka y Fabian a través de Instagram y Facebook bajo el hashtag #Bike4Climate y en el blog de Europa bajo cuatro ruedas.

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