El Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV) valora positivamente la presentación del Plan Europeo de Electrificación, una iniciativa que reconoce el papel de la electrificación como una de las principales palancas para avanzar en la descarbonización de la economía, fortalecer la competitividad industrial y reducir la dependencia europea de los combustibles fósiles.
En un contexto marcado por la creciente competencia internacional y la necesidad de reforzar la resiliencia del sistema energético, el GECV considera especialmente relevante que la Comisión Europea impulse una hoja de ruta específica para acelerar la electrificación de sectores estratégicos como la industria, el transporte o la edificación.
Para Kepa Solaun, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde: «La electrificación limpia es clave para reforzar la seguridad energética, fomentar la competitividad industrial y reducir nuestra dependencia de combustibles fósiles. En este sentido, es fundamental que Europa se mantenga a la vanguardia, redoblando esfuerzos para no perder esta ventaja competitiva.
Para acelerar la electrificación necesitamos regulación estable que facilite inversiones a gran escala en la red y un sistema de comercio de emisiones ETS sólido, apoyado por un marco fiscal basado en el principio de ‘quien contamina paga’. Con estas bases, la economía europea estará preparada para desplegar con garantías una infraestructura resiliente y más que necesaria en este contexto.»
El GECV considera que el éxito del Plan dependerá ahora de su capacidad para trasladar estos objetivos a un marco regulatorio estable que incentive la inversión, acelere el despliegue de infraestructuras de forma ágil, superando las barreras técnicas y administrativas existentes, y ofrezca certidumbre a empresas e inversores.
La electrificación constituye una oportunidad para reforzar la competitividad de la economía europea, avanzar hacia una mayor autonomía estratégica y consolidar un modelo energético más eficiente, resiliente y sostenible.
Para lograrlo, será imprescindible combinar una regulación predecible con mecanismos de mercado eficaces que impulsen la innovación y movilicen la inversión necesaria para acometer esta transformación.

