- El Grupo Español para el Crecimiento Verde está presente en la Climate Week NYC 2026, antesala de la COP, donde varios representantes de sus empresas asociadas destacarán estos días el potencial de las renovables y la electrificación para atraer inversión, generar empleo e impulsar una nueva industrialización
El Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV) está presente en la nueva edición de la Climate Week NYC 2026, que se celebra en Nueva York del 20 al 27 de septiembre y reúne a líderes empresariales, responsables políticos, inversores y representantes de la sociedad civil para impulsar una respuesta más ambiciosa y efectiva frente al cambio climático.
El Grupo está representado por su vicepresidente, Gonzalo Sáenz de Miera, junto con directivos y profesionales de varias de sus empresas asociadas, que participarán durante estos días en diferentes encuentros y espacios de debate. La edición de este año está marcada por la necesidad de acelerar la acción climática y traducir los compromisos adquiridos durante los últimos años en decisiones, inversiones y actuaciones concretas.
Bajo el lema “Energy. Impact. Action.”, la Climate Week NYC 2026 sitúa entre sus principales ejes la electrificación de la economía, la seguridad energética, el desarrollo de las redes eléctricas, el almacenamiento, la movilización de capital privado y la competitividad industrial. Cuestiones que, para el GECV, demuestran que la lucha contra el cambio climático y la transformación de la economía avanzan hoy de manera inseparable.
En un contexto de creciente competencia internacional, las decisiones que se adopten para reducir las emisiones también determinarán qué países estarán mejor posicionados para atraer inversiones, desarrollar nuevas industrias y generar empleo de calidad. La acción climática se ha convertido así en un factor estratégico para construir economías más competitivas, resilientes y menos dependientes de los combustibles fósiles.
“La transición hacia una economía baja en carbono no debe entenderse exclusivamente como una obligación ambiental. Es también una oportunidad para modernizar nuestro modelo productivo, impulsar la innovación y reforzar nuestra autonomía estratégica. La lucha contra el cambio climático y la prosperidad económica no son objetivos enfrentados, sino dos dimensiones de una misma transformación”, señala Kepa Solaun, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde.
Renovables y electrificación para una nueva etapa industrial
Dentro de esta transformación, el GECV considera que las energías renovables y la electrificación constituyen dos de las principales oportunidades para la economía española. España cuenta con recursos renovables, tejido empresarial, capacidades tecnológicas y potencial para producir energía limpia a precios competitivos, unas condiciones especialmente favorables para atraer nueva actividad económica e industrial.
Sin embargo, esta ventaja de partida no se traducirá automáticamente en una mayor prosperidad. Para aprovecharla será necesario extender la electrificación a la industria, el transporte y los edificios y acompañarla de una política energética e industrial coherente.
“España tiene la oportunidad de convertir su liderazgo renovable en una verdadera ventaja industrial, capaz de atraer inversiones, generar empleo de calidad y reforzar nuestra autonomía estratégica. Pero para conseguirlo necesitamos acelerar la electrificación de la economía y desarrollar al mismo ritmo las redes, el almacenamiento y las infraestructuras que harán posible esa transformación”, añade Kepa Solaun.
Además de reducir las emisiones y contribuir al cumplimiento de los objetivos climáticos, la electrificación permite disminuir la dependencia de los combustibles fósiles importados, reducir la exposición a la volatilidad de los mercados energéticos y mejorar la competitividad de las empresas.
Para aprovechar este potencial, el Grupo identifica cuatro ámbitos prioritarios de actuación:
- Anticipar y acelerar las inversiones en redes eléctricas para responder al crecimiento de la demanda procedente de la industria, la movilidad, los edificios y las nuevas actividades digitales.
- Impulsar el almacenamiento y la flexibilidad del sistema energético, garantizando que la energía renovable pueda utilizarse cuando y donde resulte necesaria.
- Simplificar y agilizar los procedimientos administrativos, manteniendo todas las garantías ambientales, para evitar que la lentitud de los permisos retrase proyectos estratégicos y desvíe inversiones hacia otros mercados.
- Integrar las políticas climática, energética e industrial, de manera que la disponibilidad de energía limpia y competitiva se traduzca en nuevas capacidades productivas, innovación y empleo.
La expansión de los centros de datos, la inteligencia artificial, la movilidad eléctrica y la descarbonización de los procesos industriales incrementará la demanda de electricidad durante los próximos años. Esta evolución representa una oportunidad para los países capaces de anticiparse, pero también plantea el riesgo de que las redes y otras infraestructuras energéticas se conviertan en un cuello de botella.
“La Climate Week NYC muestra que la acción climática ha dejado de ser una conversación exclusivamente ambiental. Hoy hablamos también de seguridad energética, política industrial, innovación y capacidad para atraer inversiones. España parte de una buena posición, pero debe actuar con rapidez para transformar su potencial renovable en una ventaja competitiva duradera”, afirma Gonzalo Sáenz de Miera, vicepresidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde.
La importancia de seguir hablando de cambio climático
Otro de los asuntos presentes en la conversación de esta edición es la tendencia de algunas compañías a reducir su comunicación pública sobre los compromisos y actuaciones que desarrollan frente al cambio climático en un contexto de creciente polarización y exposición a críticas.
Ante esta realidad, el GECV considera importante mantener la acción climática en la conversación pública y económica, poniendo en valor los avances alcanzados por el sector empresarial y abordando con rigor tanto los retos pendientes como las oportunidades asociadas a la transición.
“Las empresas debemos seguir hablando de cambio climático y mostrando que la transición ya está en marcha. No se trata de comunicar más de lo que se hace, sino de explicar con transparencia nuestros avances, compartir aprendizajes y contribuir a que otras organizaciones puedan avanzar. Una comunicación rigurosa y responsable es también una herramienta para acercar la transición a la sociedad y mostrar las oportunidades que puede generar”, subraya Kepa Solaun.
La presencia del GECV en Nueva York permitirá conocer de primera mano las principales tendencias del debate climático internacional, compartir la experiencia de las empresas españolas y trasladar a nuestro país las reflexiones y propuestas que surjan durante la semana.
Para el Grupo, el mensaje de esta edición coincide con una realidad cada vez más evidente: la acción climática no es incompatible con el crecimiento económico, sino una condición para construir una economía más competitiva, resiliente y autónoma. En el caso de España, las energías renovables y la electrificación ofrecen una oportunidad especialmente relevante para hacer realidad esa transformación, siempre que estén acompañadas por las infraestructuras, la inversión y las políticas necesarias.

