La geotermia como solución integrando generación de energía en la infraestructura urbana

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El pasado viernes, 4 de marzo, tuvo lugar la reunión del Grupo de Trabajo de Transición Energética, en la que se pretendió seguir avanzando en el objetivo de poner en común soluciones y propuestas encaminadas a cambiar el modelo energético actual en nuestro país. Esta vez, el tema central del encuentro versó sobre las soluciones geotérmicas en el contexto español, principalmente dos casos: el proyecto Probono y Madrid Subterra. Posteriormente, Luis Martí, secretario general del GECV, también desgranó el paquete normativo de la Comisión Europea, Fit for 55.

Proyecto Probono

Desde el área de ingeniería de Acciona, su innovation manager, José Cubillo, desgranó los dos pilotos que actualmente tienen entre manos a este respecto. El primer proyecto es Probono, centrado en la descarbonización de 6 barrios de 6 ciudades, una de ellas, Madrid. Consorciado por la Comisión Europea (Green Deal de 2021), y en fase de diseño actualmente en el distrito de Castellana, el objetivo es conseguir que sea una zona de 0 emisiones. El Ayuntamiento también participa como socio directo, ya que soterrar centrales de geotermia es un reto que exige integrar el proyecto con la planificación urbana. El segundo proyecto es WeDistrict, centrado en 4 ciudades, entre las cuales se encuentra Bucarest, que fue el caso que explicó Cubillo. En el campus de la Universdad Politécnica de la capital rumana se construyó una pequeña instalación geotérmica de 12 pozos, con el reto de demostrar que es posible integrar geotermia con energía solar y fotovoltaica.

Madrid Subterra

A cargo de su presidente, Javier Sanz Jiménez, y en representación también de Metro de Madrid como responsable del servicio de ingeniería de sistemas de explotación, se presentó el proyecto que promueve la asociación Madrid Subterra. Con él se pretende dar visibilidad al potencial energético de subsuelo de Madrid. Como indicó Sanz, no es una intuición, sino una realidad. Lograrlo en este proyecto depende de tres pilares: promover y divulgar todo el conocimiento sobre este tipo de energía; realizar demostraciones prácticas que demuestren la evidencia, así como participar en todos los desarrollos que haya en Madrid, por ejemplo, en la ampliación que actualmente se está llevando a cabo en la línea 11 de Metro; y por último reconocer el trabajo realizado en este tipo de energía y de su utilidad. También, como remarcó Javier Sanz, es importante apostar por formación específica en este ámbito.

La ponencia la completó Javier Rubio de Urquía, socio de honor y primer presidente y fundador de Madrid Subterra. Rubio se centró en poner en perspectiva los avances en materia de investigación sobre la explotación de fuentes de energías limpias en los últimos años. Para ello, insistió en que es clave cambiar nuestra manera de mirar las ciudades, y empezar a velas como un ecosistema. Es necesario hibridar todo tipo de energías y sustituir paulatinamente a los combustibles fósiles. Incidió en la importancia de que cada vez es más imprescindible que absolutamente todas las infraestructuras que se construyan estén preparadas para generar energía. En el ejemplo concreto del Metro de Madrid, indicó, que tiene un consumo eléctrico equivalente a la ciudad de Santander, debería incorporar una tecnología geotérmica que amortiguase ese impacto y aprovechase toda esa energía que se produce en sus túneles y que no se aprovecha. Hay que transicionar hacia un modelo de ciudad donde las propias infraestructuras generen energía con su uso.

Paquete Fit For 55

En el último tramo de reunión, Luis Martí se encargó de desgranar las medidas del paquete normativo Fit For 55 que la Comisión Europea publicó el año pasado y que da cuerpo al objetivo de reducción de la emisión de gases de efecto invernadero del 55% para 2030. Como explicó Martí, el paquete se desgrana en tres áreas de incidencia: el Mercado ETS de emisiones de CO2; el sector energético; y los sectores concretos como el automovilístico, la aviación o el transporte marítimo. Tras explicar los diferentes reglamentos que componen el acervo de normas, concluyó que, por primera vez, se concretan medidas necesarias para el cumplimiento de los objetivos climáticos; se ha generado una clara influencia sobre el debate climático internacional; 2/3 de las emisiones de CO2 quedarían sujetas a precio; y la política climática pasa a tocar mucho más de cerca al ciudadano.