- La asociación ha participado en la presentación del Pacto de Estado contra la Emergencia Climática, donde más de setenta compañías han pedido un marco que permita que las empresas puedan aprovechar las oportunidades e invertir hacia un modelo económico “más resiliente, más competitivo y más próspero”
- Una de las grandes conclusiones del ágora de empresas celebrado dentro de la convención ha sido la necesidad de confianza en el papel fundamental del tejido empresarial en la transición ecológica y el apoyo total de las empresas españolas a este objetivo
El Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV), que agrupa a más de sesenta empresas comprometidas con la sostenibilidad y la competitividad, ha participado activamente en la presentación del Pacto de Estado contra la Emergencia Climática, celebrada en Ponferrada, y que hoy enfila su segunda jornada.
Durante su intervención en la mesa redonda ‘Las empresas hacia una economía resiliente y avanzada’, el presidente del GECV, Gonzalo Sáenz de Miera, ha pedido a Gobierno y oposición “un gran consenso que dé estabilidad y seguridad a las empresas”, recalcando la necesidad de políticas claras, planes consensuados y marcos estables que garanticen que las empresas puedan invertir hacia un modelo económico “más resiliente, más competitivo y más próspero” y aprovechar las oportunidades de la transición ecológica.
“La confianza es clave, pero que el cambio climático y la transición energética no se utilicen como arma política es fundamental. Eso haría que se desvirtúen los análisis y los debates, y esto impide que haya estabilidad y se tomen buenas decisiones, que es precisamente lo que necesitamos las empresas”, sentenció el presidente al término de su intervención.
El GECV ha defendido que la economía verde representa una gran oportunidad para España, capaz de impulsar la innovación, la competitividad, la creación de empleo y el bienestar de la ciudadanía. Las empresas que integran el Grupo han insistido en la necesidad de certidumbre regulatoria y estabilidad institucional para mantener el ritmo de inversión en descarbonización, energías renovables, redes eléctricas, eficiencia y nuevas tecnologías limpias.

Por la tarde, el Grupo ha moderado un ágora de empresas, un espacio de diálogo en el que más de setenta compañías de distintos sectores han compartido sus experiencias, compromisos y propuestas para avanzar hacia una economía baja en carbono.
En la ronda conjunta de conclusiones de las cinco ágoras planificadas —jóvenes, respuesta ciudadana ante emergencias, comunidad científica, municipios y empresas—, Gonzalo Sáenz de Miera ha destacado que “el 90% de las empresas participantes ha considerado que la transición energética supone enormes oportunidades económicas. Ahora bien, necesitamos unos objetivos claros, a largo plazo y basados en la ciencia. Y, sobre todo, políticas, que es lo que transforma el comportamiento de las empresas. Hoy se ha hablado mucho de políticas forestales, de agua, energéticas, agrarias, de apoyo a las pymes, de formación, de comunicación… ha habido muchas referencias a políticas fiscales, que sean transversales y orientadas a que las empresas nos movamos en esta dirección. También se ha mencionado la importancia de la simplificación administrativa, y de la necesidad de una energía más segura y competitiva. Necesitamos una electricidad competitiva como alternativa a los combustibles fósiles y solucionar el cuello de botella que supone hoy en día el desarrollo de las redes eléctricas”.
Por último, el presidente del GECV ha recordado que “uno de los grandes retos es que todo esto ha de hacerse sin perder competitividad, con un reconocimiento explícito de que las empresas tenemos un papel muy importante que jugar, y logrando un consenso nacional en temas de cambio climático que acompañe a esa confianza ciudadana e institucional en el tejido empresarial. Por nuestra parte, que cuenten con el apoyo total y la colaboración plena de las empresas españolas”.
El GECV, que forma parte de la red europea CLG Europe, promueve desde hace una década el diálogo entre administraciones, empresas y sociedad civil para acelerar la transición ecológica. Su mensaje en Ponferrada ha sido claro: solo con colaboración y visión a largo plazo será posible mantener el liderazgo y aprovechar las oportunidades de la economía verde.

