Las empresas reclaman incentivos fiscales para las más comprometidas con el medio ambiente

Del desafío de la economía circular al reto de ser rentable y tener apoyo ciudadano
Sandra Tobar
28 febrero 2020. EL ESPAÑOL. Desde hace años, los objetivos de sostenibilidad marcados por la UE se han convertido en la razón de ser de muchas empresas y ciudadanos consiguiendo un cambio de paradigma en el que el sector bancario jugará una misión importante al financiar parte de las medidas que desarrollarán las compañías.
Esta es una de las conclusiones del IV Foro Español de Economía Circular: Oportunidades y beneficios de la economía circular organizado por EL ESPAÑOL. Un evento en el que José María López Jiménez, responsable de RSC de Unicaja Banco remarcó que “hay que dar importancia a las finanzas sostenibles”, a la vez que ha remarcado “la papeleta” que tienen las empresas en este cambio de paradigma.

Algunos como Juan Manuel Valverde, cofundador y responsable de desarrollo de Cidec, creen que sociedad e instituciones avanzan juntos; mientras que otros como Luis Moreno, director de la fundación Ecolec, defendió que “desde dentro de las empresas tenemos que dar pasos. Cada paso tiene ayudar y concienciar a la sociedad a alcanzar ese objetivo”.

Objetivos que la moderadora del foro, Elena Ruiz, coordinadora del Grupo de Acción de Economía Circular y responsable del área internacional en Forética, ha alineado con el Pacto Verde de la UE, presentado hace unos meses por Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Un plan que incluye 50 acciones concretas para la lucha contra el cambio climático, que pretende convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro en el año 2050.

El objetivo de este EU Green Deal es que Europa tenga una economía limpia, con cero emisiones y proteger nuestro hábitat natural para mejorar el bienestar de las personas, de las empresas y que tome el liderazgo en la acción climática en todo el planeta.

Ayudas fiscales

Y para aquellas empresas que no quieran apostar por la sostenibilidad, Gustavo Calero, director de RSC, desarrollo sostenible e innovación de Suez, ofreció una buena receta para apostar por la economía circular: su enfoque a la competitividad, rentabilidad y resiliencia. “En el sector del agua reducimos riesgos, recursos contaminantes, lo que nos posibilita entrar en nuevos negocios y generar un posicionamiento que antes no teníamos”, apuntó.

Si bien es cierto, muchas compañías necesitan de un pequeño empujón para tomar medidas sostenibles. Por ello, Valentín Alfaya, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde, recordó que la fiscalidad ejerce un “papel importante ya que las empresas deberíamos recuperar un esquema fiscal nuevo que el que contamine pague más y el que menos contamina pague menos”.

En una segunda mesa de debate del foro organizado con la colaboración de Unicaja, Suez, Signus y Fundación Ecolec, bajo el título Repensando los modelos de negocio, se trataron temas como implicación del ámbito público y el privado, cómo conseguir una empresa “cero residuos” y que asegure el uso eficiente de los recursos, el ecodiseño y nuevos productos y servicios. La innovación como punto de partida.

En cuanto a la colaboración público-privada en el desarrollo de la economía circular, las empresas reclaman de forma unánime su  necesidad. Raquel Canales, project Manager de Forética, afirmó que muchas veces existe una barrera de colaboración público-privada”, por lo que “es esencial para avanzar”.

“Hay muchas cosas por hacer desde la administración pública. Por ejemplo, que cuando compra productos valore que estos sean ambientales”, señaló José Luis Canga, ingeniero de Montes y profesional consolidado en el desarrollo de proyectos ambientales.

No obstante, José Luis Gallego, divulgador ambiental y asesor en sostenibilidad, consideró que “el medio ambiente es demasiado importante como para dejarlo en manos de los políticos. Las empresas deben tomar el rol que se les pide”, a lo que añadió que “las empresas han incorporado a su propio ADN la ecología. El CEO es el primero que tiene que incorporar esa huella de carbono.”

Por último, Javier Martínez Molina, periodista ambiental, director de Ecogestiona y El Círculo Verde, cerró esta parte del bloque esgrimiendo la necesidad de “hacer una legislación después de reunirse con el sector para llegar a consensos. Se trata de hacer políticas públicas que apoyen esas necesidades”.

Empresas comprometidas

Dentro de los cambios que se están produciendo en el mundo empresarial, hay empresas que han tomado la delantera. En este sentido, Gallego resaltó la compañía especializada en servicio de agua a domicilio Aquaservice, “que permite un verdadero consumo sostenible de agua envasada con un sistema que garantiza el uso circular del envase alejado del concepto de usar y tirar”.

Otras de ellas es Signus. Su director general detalló la gestión del residuo que hace la compañía y su reutilización en campos de fútbol de hierba artificial, en las carreteras, superficies deportivas o pastillas de freno. Incluso señaló la posibilidad de introducir corcho dentro de las vías férreas para reducir las vibraciones de las vías.

Ciudadanos concienciados

Y si las empresas tienen la responsabilidad de estar comprometidas con el medio ambiente, los ciudadanos también tienen un papel importante en la economía circular. “Nos estamos dejando el factor del ciudadano. Necesitamos generar hambre de sostenibilidad en los ciudadanos”, reivindicó Gallego.

De ahí que una asignatura pendiente de las empresas sea la de la comunicación de sus proyectos a la ciudadanía. “Tenemos que divulgar y concienciar sobre los avances. La economía circular tiene que llegara todos”, afirmó Molina.

De hecho, Gallego resaltó un hecho curioso. Y es que el único laboratorio de economía circular de toda la UE está en Logroño. Pero “muchas investigaciones se van a otros países”, lamentó.

En definitiva, el evento concluyó con la petición de mayores ayudas fiscales y bajo la esperanza mantenerse alineados con los objetivos europeos desde las empresas y la ciudadanía. El foro contó con la colaboración de Forética, Anarevi, Anarpla, Aselip, Asegre, Corresponsables, Grupo Español Crecimiento Verde, la Feeración Española de Recuperación y Reciclaje (FER) y Repacar.

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