Luz verde al Plan de Acción de Economía Circular

La Comisión Europea aprobó el 11 de marzo el nuevo Plan de Acción de Economía Circular, con el que quiere transformar los hábitos de producción y consumo. No en balde la economía circular contribuye a la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. De hecho, es una condición previa para alcanzar el objetivo de neutralidad climática para 2050 y atajar la pérdida de biodiversidad. La mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico son consecuencia de la extracción y al tratamiento de los recursos.

Además, esta economía brinda oportunidades de desarrollo económico y creación de empleo “verde” y de calidad, especialmente en el ámbito local, el fomento de la cohesión social y territorial, y el fortalecimiento de la competitividad de pequeñas y grandes empresas. La economía circular podría suponer la generación de 700.000 nuevos puestos de trabajo y un crecimiento adicional del 0,5% del PIB de la UE de aquí a 2030, de acuerdo con los cálculos manejados por la Comisión Europea.

Sin embargo, en la actualidad, la economía europea es completamente lineal pues únicamente el 12 % de los materiales y recursos secundarios vuelve a entrar en ella, como declaraba el vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, quien también aludía al enorme potencial que pueden aprovechar tanto las empresas como los consumidores, a los que el nuevo plan quiere empoderar para que tomen decisiones sostenibles.

“Solo tenemos una Tierra pero al ritmo de consumo actual en 2050 estaremos consumiendo como si tuviéramos tres”, advertía Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca. Y es con esto con lo que se propone acabar al nuevo Plan “que hará de la circularidad la norma en nuestras vidas y acelerará la transición ecológica de nuestra economía”, según palabras del comisario.

El ambicioso Plan de Acción de Economía Circular, uno de los principales elementos del Pacto Verde Europeo (el nuevo programa de Europa en favor del crecimiento sostenible) ofrece medidas decisivas para asegurar que los recursos utilizados se mantengan en la economía de la UE durante el mayor tiempo posible, partiendo del primer eslabón de la cadena de la sostenibilidad: el diseño de los productos.

La Comisión velará por brindar oportunidades a todos, sin dejar a nadie atrás. El Plan de Acción, que se elaborará con la estrecha participación de las empresas y partes interesadas, consta de medidas encaminadas a:

Hacer que los productos sostenibles sean la norma en la UE. La Comisión propondrá legislación para una política de productos sostenibles, a fin de asegurar que los que se comercializan en la UE tengan una vida mayor, sean más fáciles de reutilizar, reparar y reciclar, e incorporen en la medida de lo posible material reciclado en lugar de materias primas primarias. Se restringirán los productos de un solo uso, se hará frente a la obsolescencia prematura y se prohibirá la destrucción de bienes duraderos que no hayan sido vendidos.

Empoderar a los consumidores, que recibirán información fidedigna sobre aspectos como la reparabilidad y la durabilidad de los productos para que tomen decisiones más sostenibles desde el punto de vista del medio ambiente. Los consumidores podrán acogerse a un verdadero «derecho a reparación».

Centrarse en los sectores que utilizan más recursos y con un elevado potencial de circularidad. La Comisión adoptará medidas concretas sobre:

  • Electrónica y TIC: una “Iniciativa sobre la Electrónica Circular” alargará la vida útil de los productos y mejorará la recogida y el tratamiento de los residuos.
  • Baterías y vehículos: nuevo marco regulador para las baterías a fin de aumentar la sostenibilidad e impulsar su potencial de circularidad.
  • Envases y embalajes: nuevos requisitos obligatorios que definen lo permitido en el mercado de la UE e incluyen una reducción del embalaje (excesivo).
  • Plásticos: nuevos requisitos obligatorios sobre el contenido reciclado, con especial atención a los micro plásticos, además de los bioplásticos y los plásticos biodegradables.
  • Textiles: una nueva estrategia de la UE sobre los productos textiles, con el objeto de reforzar la competitividad y la innovación en el sector e impulsar el mercado de la UE de la reutilización textil.
  • Construcción y vivienda: una estrategia integral para un entorno construido sostenible que fomentará los principios de circularidad en los edificios.
  • Alimentos: nueva iniciativa legislativa para sustituir los envases, la vajilla y la cubertería de un solo uso por productos reutilizables en los servicios alimentarios.

Garantizar que se produzcan menos residuos. Se tratará de evitar los residuos en primer lugar y de transformarlos en recursos secundarios de alta calidad que se integren en un eficiente mercado de materias primas secundarias. La Comisión estudiará la posibilidad de establecer un modelo armonizado a escala de la UE de recogida separada de residuos y su etiquetado. Asimismo, el Plan de Acción presenta una serie de medidas para reducir al mínimo las exportaciones de residuos de la UE y hacer frente a los traslados ilícitos.

La transición hacia una economía circular ya está en marcha. Muchos países europeos ya han trazado su hoja de ruta hacia ella, avanzando hacia una sociedad más sostenible e influyendo en la definición a escala europea. España no puede quedarse atrás, ha llegado el momento de actuar y de materializar esta transformación para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía circular.

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