Valoración de Gonzalo Sáenz de Miera, presidente del GECV, sobre la COP28

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Desde el Grupo Español para el Crecimiento Verde nos quedamos con lo positivo y es que, por primera vez, se ha logrado un acuerdo mundial  para abandonar progresivamente los combustibles fósiles (“transition away”) de forma justa y ordenada, acelerando la acción en esta década, con el objetivo de alcanzar emisiones netas nulas a 2050 y desde un enfoque basado en la ciencia. Además, reafirma el escenario de 1,5oC con referencias a una senda de reducción de emisiones que incluye hitos intermedios concretos e insta a acelerar la reducción del conjunto de las emisiones de gases de efecto invernadero, con especial importancia del metano. .

El texto final aprobado también propone triplicar la potencia instalada de energías renovables y duplicar las mejoras de eficiencia energética en el horizonte 2030 y, y esa era también una de nuestras grandes apuestas para esta cumbre como también defendimos en la Semana del Clima de Nueva York. La medida principal para reducir emisiones de CO2 a escala global no puede ser otra que la inversión en energía renovable, una inversión que sustituya a los combustibles fósiles y suministre las necesidades de un modelo sostenible que cree valor económico, social y natural. El cumplimiento de estas medidas es vital para acelerar la transición energética en línea con los objetivos del Acuerdo de París, manteniendo vivo el objetivo de 1,5 grados de incremento de la temperatura.

Tal y como muestra la Agencia Internacional de la Energía en su hoja de ruta para alcanzar las emisiones netas nulas a mediados de siglo, el cumplimiento de los objetivos de renovables y eficiencia energética acordados en la COP28  es viable económicamente y permitirá disfrutar de un suministro energético competitivo y seguro. Gracias a la revolución tecnológica que se ha producido en este ámbito en los últimos tiempos, es ya la forma más barata de producir energía en el planeta, ya que ese salto cualitativo le ha permitido reducir sus costes enormemente.

Han sido dos semanas muy intensas en Dubái en las que hemos podido constatar que cada vez más empresas españolas y europeas de diferentes ámbitos y sectores quieren aportar su conocimiento y recursos para resolver la crisis climática. Muchos de nuestros asociados han repetido en diferentes foros que en un planeta enfermo no habrá empresas sanas; pero además siempre hay que recordar que la transición energética no es solo necesaria, es también una inmensa oportunidad para Europa y es especialmente buena para España, porque tenemos más territorio y más recursos, y tenemos que saber aprovechar esta ventaja.

Por último, desde el Grupo Español para el Crecimiento Verde queremos señalar que es que es fundamental que estos compromisos que se han acordado se traduzcan en políticas y marcos regulatorios que proporcionen las señales adecuadas para dinamizar el ingente volumen de inversiones necesarias a lo largo de toda la economía. Que se implementen políticas que lleven a acciones a corto plazo que permitan el cumplimiento de los objetivos climáticos creando oportunidades para el conjunto de la sociedad.